Nuestra compañera del Departamento de Producto, Amelia Molina, ha visto publicado su proyecto final de carrera en la revista del Colegio Oficial de Diseñadores de Interior y Decoradores de la Comunidad Valenciana.
Dicho proyecto consiste en la Rehabilitación y remodelación de Villa Isabel en Caudete, provincia de Albacete.
Villa Isabel es una vivienda señorial exenta construida sobre 1900 y poco en un estilo ecléctico, que en el interior muestra ecos del Art Nouveau en pinturas murales, mientras la planta y las fachadas anticipan una intención racionalista.
El programa pretende rehabilitar y remodelar el edificio para convertirlo en hotel y ampliar los servicios con un restaurante y una piscina. Las nuevas construcciones reordenan la parcela y se asientan conectando con el edificio preexistente de forma respetuosa aunque con un lenguaje arquitectónico contemporáneo.
Del diálogo entre lo dos edificios, lo nuevo y lo viejo, surge un juego de contrastes que enriquece y potencia a ambos. El contraste es evidente en el sistema constructivo, en los materiales, en el sistema de cubiertas, en las alturas, en los huecos de fachada, pero queda unificado por la concepción contemporánea y los materiales de los espacios interiores. También hay que destacar el modo en que se articulan las diferentes instalaciones organizando las circulaciones y estableciendo distintos grados de privacidad, de modo que pueda accederse solo a la piscina, al restaurante, o ser huésped del hotel y disfrutar de todos los servicios. Un muro de hormigón organiza las instalaciones de la zona de piscina, marcando un eje longitudinal que se prolonga en la barra del restaurante. Interior y exterior del restaurante se articulan y prolongan mutuamente mediante los grandes ventanales que pueden incorporar la terraza cuando el tiempo lo permite.

Si buscamos un referente lo encontramos en el maestro portugués Álvaro Siza, especialmente hábil en no solo respetar las preexistencias, sino en apoyarse en sus trazas para inspirarse, reorganizar y ampliar sin complejos dejando patente donde acaba lo viejo y donde comienza lo nuevo. La dificultad y la gracia está en que una construcción no degrade a la otra, ni tampoco carezca de carácter propio. Ese difícil equilibrio es el que Amelia Molina a pretendido y conseguido.
Puede descargar el proyecto completo
aquí.